En 2016, la semilla de intención del festival que durante diez años tomó el nombre de DocsDF fue el cambio.

Desde entonces, ya como DocsMX, depositamos en dicho cambio la oportunidad de renombrarnos, de reconocernos, de vislumbrar muchos mundos posibles y otras formas de colaboración con nuestro entorno, con nuestros semejantes.

Así, el festival siempre se vislumbrará como un manifiesto que se construirá año con año entre todas las personas que se sientan convocadas, se vislumbrará como un posicionamiento, como una invitación a observar a quien nos rodea, a entender lo que nos rodea.

Han pasado muchos años desde que el Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México surgió como una propuesta, como una apuesta que consideraba, y lo sigue haciendo, al cine de no ficción un cinematografía que genera nuevas formas de ampliar y aprehender distintos contextos sociales, políticos e históricos, un cine que toma en cuenta a la espectadora, al espectador, quienes avídamente buscan en los cines o en los teatros vivir una experiencia colectiva, un encuentro con lo diferente a pesar de la proliferación e inmediatez de lo digital.

Cuando participamos en una festividad como ésta, como DocsMX, un acuerdo implícito se hace explícito pues se activan múltiples dispositivos retóricos y de representación a través de la imagen, a través del sonido, como extensiones de las y los realizadores que presentarán sus documentales, de las y los expertos que compartirán sus conocimientos, de las y los participantes que acumularán experiencias, pero ahora compartidas con las espectadores, con los asistentes, con personas afines a dicha celebración. Este «ponernos de acuerdo» en función de la experiencia cinematográfica es una de las aportaciones con las que el festival se suma a las muchas voces que hoy afirman que otro mundo no sólo es posible, sino necesario.

Por ello, entre otras muchas razones, fue que decidimos cambiar. Sin embargo, el espíritu de DocsMX sigue siendo el mismo, sus intenciones también. Seguimos confiando en que lo que hacemos puede y debe contribuir a lograr un cambio social importante, puede y debe contribuir a regenerar el tejido social, puede y debe contribuir a generar individuos más participativos y críticos, pero sobre todo más solidarios y empáticos mediante la difusión del conocimiento colectivo.

Por todo ello, sean, todas y todos bienvenidos a la plataforma permanente de exhibición, formación y creación de cine documental de México. Abramos bien los ojos a las historias, a las personas, a los componentes y a las ciudades que este y todos los años serán protagonistas.

Bienvenidos a DocsMX, donde todo es posible.