Un festival debe fomentar la creación de nuevas películas, de nuevos talentos. Debe contribuir al desarrollo del documentalismo nacional, de la cinematografía internacional. El DocsLab lo hace. Y lo hace a través de talleres, pitchings, meetings, mesas redondas y workshops en donde las ideas cobran vida, en donde los proyectos se convierten en películas y en donde se crean nuevas redes de trabajo dentro de la industria del cine de no ficción.